Dolores

El dolor es una señal de alarma. Una “señal de alarma” que se manifiesta en formas diferentes según las características específicas de cada persona, de su historia (tanto clínica como personal), del contexto y del momento en los que se manifiesta. Por supuesto esta “alarma” puede resultar muy molesta y llegar a condicionar mucho la vida de la persona, hasta incluso convertirse ella misma en un problema, pero aún así, seguirá siendo siempre y antes de todo una “alarma” y como todas alarmas, no cesará de “sonar” hasta que el problema que ha causado la “alarma” no haya sido solucionado.

Por eso el primer acto de cualquier tipo de terapia siempre debería ser una exploración profundizada de la persona para averiguar las causas de su dolor y esta exploración debería evaluar tanto el ámbito físico como el ámbito psico–emotivo, ya que el dolor viene tanto del cuerpo como de la mente, independientemente de que se manifieste a nivel físico o a nivel psico–emotivo.

Por la misma razón las acciones terapéutica consecuentes a la exploración inicial deberían tratar simultáneamente y de manera integrada tanto los aspectos físicos como los aspectos psico–emotivos detectados.

La Somatología es la única terapia en el panorama de la medicina occidental, que ofrece este tipo de exploración y de tratamientos integrados.
Esto permite conseguir resultados muy efectivos y duraderos en cuadros sintomáticos dolorosos muy distintos e incluso crónicos.

#img Dolores_1.JPG

Si quiere más información o tiene cualquier pregunta, llame sin ningún compromiso al (+34) 671 067 208 o contacte con nosotros.